Aqui llegan todas las almas perdidas de aquellos mortales que no saben a donde ir. Soy un destino olvidado por todo aquel que alguna vez llego a sentir mas allá del amor.
sábado, 9 de febrero de 2013
Recuerdos.
Quiero volver a ese lugar, ese preciado y mágico cielo. Si, ese era mi cielo, y tu solo un ángel traído hacia mi para llenarme de vida. Ese es el único sitio donde fui plenamente feliz, donde me sentí viva... Era mio, era tuyo, era nuestro. Donde nos cobijaba la noche, donde nos miraba la vida, donde nos contemplaba la muerte. Donde la brisa congelaba nuestros miedos. Donde cada estrella era un sueño, y nos aventuramos a contar cada uno de ellos, sueños vivos, sueños muertos, sueños rotos. Donde imaginamos años, donde vimos sonrisas, donde gritamos te amo, donde nuestros ojos vociferaron palabras que no existen, pero solo nosotros comprendíamos, donde vimos mariposas ausentes. Donde... Prometimos con nuestra sangre permanecer perpetuamente en el recuerdo, en cada vida. Ese día entregamos nuestras almas a la eternidad. El firmamento entero era nuestro exclusivo espectador mientras las nubes le quitaban la vista a la luna. Esa luna que nos acompaño siempre, cada uno de nosotros era parte de ella. Vimos el amanecer, bañados en lagrimas, sabíamos que al final de ese día no existiría un después. Nos pertenecíamos desde antes de conocernos. Sabíamos que íbamos a estar allí desde tiempos ancestrales. Todo el universo se organizo a nuestro antojo preparando aquel maravilloso encuentro. Y aquel silencio... El silencio nos unía mas que las palabras, no existen palabras suficientes para describir la magnitud de ese sentir. Ese día ambos morimos, simbólicamente dejamos nuestro cuerpo, nuestro recuerdo, nuestra vida, nuestra alma en ese lugar. No necesitábamos volver. Pero yo me seguía aferrando a la idea de continuar viviendo. De hacer eterno ese momento, de convertirlo en la cumbre nuestra existencia, era imposible. Mientras, tu te resignabas a dejarlo todo. Bajar a ese infierno, como el peor castigo. Esa jaula de cristal donde te habían arrancado el corazón. Yo no comprendía a que nivel esa idea te embriagaba. Pero... Fue entonces cuando lo descubrí, la comunión de dos almas, unidas por algo más fuerte que la vida, unidas por la muerte, tu vida que se escapa y vuela hasta mí. Sigo existiendo, pero no estoy viva. Parte de mi vida se fue contigo. Y seguirá junto a ti hasta que nos encontremos de nuevo como dos cuerpos inmortales, como dos almas en pura esencia.
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