lunes, 19 de mayo de 2014

Dementor

Pasa que estamos en un estado de la mente en el que todo es difuso, nada parece real. Todo luce como una invención del inconsciente, no medimos ni vida, ni tiempo.. Mucho menos alma.

Todo nos afecta, porque sabemos que es existir en la nada y conservar la humanidad. Sabemos que es vivir en la tristeza y respirar. Sabemos que es llorar y sonreír al mismo tiempo, sabemos como es sentirnos morir y seguir escuchando nuestros latidos. Sabemos lo que es encontrar el paraíso en el infierno.

Una vez encontré un agujero negro, absorbía la idea utópica de la bondad en mi vida, traía a mi mente todos los malos recuerdos, los sentimientos encontrados, la tristeza  y me recordaba lo patética que puede ser y era mi vida en algún tiempo. Una corriente negativa, de la que nadie podía escapar. Al contrario, un punto magnetizado que me hacia sentir pena...

¿Como puedes luchar? ¿Donde puedes esconderte?
"Todo existe en tu mente", te repites una y otra vez... ¿Que pasa cuando no logras disociar lo real de lo ficticio? Todos los monstruos existen, duermes con todos tus fantasmas... Si es que logras dormir. Muchos mundos paralelos existiendo en un pequeño espacio que te has creado solo para ti. No puedes salir, nadie puede entrar... Pero aun asi, la soledad no existe, todo es maldad. Sientes el frio, el cansacio del que solo luchas y dándote por vencido te dejas llevar.

¿Pero que pasa si yo no encuentro la forma de cambiar esta historia? ¿Y si solo me convierto en todo aquello que no quiero ser?

Yo puedo cambiarlo todo, se que puedo, pero eso solo me destruiría... ¿Que debería hacer entonces? ¿Dejar florecer mi altruismo? ¿Ser la misántropa de siempre? ¿Vivir despreocupada de la humanidad? ¿De mi entorno?

¿Dejarme llevar hasta el infierno?

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